OTROS EFECTOS SECUNDARIOS
Alteraciones neurológicas
Algunos fármacos que se emplean en el tratamiento de tumores pueden ser
capaces de provocar lesiones en los nervios que llegan a los distintos órganos y
miembros de nuestro cuerpo.
Cuando esto ocurre, pueden aparecer síntomas como disminución de la sensibilidad, acorchamiento, hormigueos y sensación de pinchazos en las extremidades (brazos y piernas). Otros síntomas, que también pueden indicar alteración neurológica, son la pérdida de fuerza y destreza manual (por ejemplo, dificultad para abrocharte los botones).
Cuando aprecies alteraciones en la sensibilidad o movimiento de las extremidades, es importante que se lo comuniques a tu oncólogo, para que te realicen el diagnóstico y los tratamientos oportunos.
Estas alteraciones neurológicas son pasajeras y suelen desaparecer tras finalizar el tratamiento; sin embargo, en algunos casos la recuperación puede ser lenta y no se aprecia hasta meses después de finalizar el mismo.
Alteraciones cardiacas
Cuando esto ocurre, pueden aparecer síntomas como disminución de la sensibilidad, acorchamiento, hormigueos y sensación de pinchazos en las extremidades (brazos y piernas). Otros síntomas, que también pueden indicar alteración neurológica, son la pérdida de fuerza y destreza manual (por ejemplo, dificultad para abrocharte los botones).
Cuando aprecies alteraciones en la sensibilidad o movimiento de las extremidades, es importante que se lo comuniques a tu oncólogo, para que te realicen el diagnóstico y los tratamientos oportunos.
Estas alteraciones neurológicas son pasajeras y suelen desaparecer tras finalizar el tratamiento; sin embargo, en algunos casos la recuperación puede ser lenta y no se aprecia hasta meses después de finalizar el mismo.
Alteraciones cardiacas
Los efectos secundarios cardiacos ocurren con determinados fármacos y
generalmente dependen de la dosis a la que se empleen dichos
fármacos.
Esta circunstancia es perfectamente conocida por tu oncólogo, que adoptará las medidas necesarias para evitar las alteraciones a este nivel. Por ello, es frecuente que se determine lo que en medicina se llama “fracción de eyección ventricular” (también llamada FEVI) mediante una exploración en el servicio de medicina nuclear y cuya finalidad es saber si el corazón funciona correctamente.
Esta circunstancia es perfectamente conocida por tu oncólogo, que adoptará las medidas necesarias para evitar las alteraciones a este nivel. Por ello, es frecuente que se determine lo que en medicina se llama “fracción de eyección ventricular” (también llamada FEVI) mediante una exploración en el servicio de medicina nuclear y cuya finalidad es saber si el corazón funciona correctamente.
Determinados fármacos antineoplásicos pueden causar irritación de la vejiga (cistitis) provocando una serie de síntomas como escozor y dolor al orinar, sensación de necesidad urgente de orinar, sangre en la orina, etc.
Cuando sea necesario emplear estos fármacos, tu oncólogo, además de añadir sustancias protectoras de la mucosa de la vejiga, te indicará la necesidad de beber abundantes líquidos para minimizar el daño en la misma.
Alteraciones renales
La mayoría de los fármacos antitumorales se eliminan por el riñón. Algunos
de ellos pueden dañarlo directamente. Es muy importante mantener una hidratación
adecuada durante el tratamiento con quimioterapia, asegurando la ingesta de 2 y
medio a 3 litros de agua al día. Esta medida es especialmente importante si
tienes vómitos o diarrea. También es de especial relevancia en época de
calor.
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